Detrás de cada pulsera, cada collar y cada mensaje de fe que compartimos, hay una convicción: el amor de Cristo se vive compartiéndolo. Por eso, como comunidad, queremos acompañar a la familia Dossantos Cabello en su labor misionera.
Tu aporte ayuda a esta familia a continuar llevando el amor de Cristo alrededor del mundo. Cada contribución —grande o pequeña— sostiene un ministerio que transforma vidas y lleva esperanza donde más se necesita.
No se trata solo de dar, sino de ser parte. Cuando apoyas a los Dossantos Cabello, tu mano se extiende junto a la de ellos hacia quienes aún no conocen esa esperanza.
"Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre." — 2 Corintios 9:7