Pulsera Daniel
La integridad se sostiene aunque nadie más la practique
Inspirado en Daniel, quien mantuvo su fidelidad a Dios en tierra extranjera, rodeado de una cultura que no compartía sus convicciones. Ni el destierro, ni la presión política, ni la amenaza de un foso de leones lograron que dejara de orar tres veces al día como siempre lo había hecho.
Que esta pulsera te recuerde que la integridad no depende de que otros la practiquen contigo — depende de tu propia fidelidad a Dios.
"Mi Dios envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen daño." — Daniel 6:22
Más que un accesorio... un recordatorio de la fidelidad de Dios.